Hoy no es un día cualquiera en nuestro colegio. Hoy despedimos —que no decimos adiós— a cuatro personas que han formado parte de nuestra vida escolar durante estos meses: Lucía, Ana, Miguel y Abel. Hoy es su último día de prácticas, pero su huella se queda con nosotros.
Desde el primer día demostraron que no estaban aquí solo para “aprender”, sino también para sumar, implicarse y dar lo mejor de sí mismos. Han entrado en las aulas con respeto, ilusión y muchas ganas de hacerlo bien; y han salido de ellas siendo ya un poquito maestros y maestras de verdad. De los que miran a los niños a los ojos, de los que escuchan, de los que entienden que enseñar es mucho más que explicar contenidos.
Han acompañado al alumnado con paciencia, cercanía y una sonrisa sincera. Han aprendido, sí, pero también han enseñado. Y eso es señal inequívoca de vocación. Porque esta profesión no se finge: se siente.
Desde el claustro y desde todo el colegio queremos daros las gracias. Gracias por vuestra actitud, por vuestra responsabilidad, por vuestra ilusión contagiosa y por recordar a todos que la educación sigue teniendo un futuro prometedor cuando cae en buenas manos.
Os deseamos un camino largo, bonito y lleno de aulas, pizarras, risas, nervios el primer día de curso y muchas historias que contar. Aquí siempre tendréis vuestra casa.
¡Mucha suerte, profes, y hasta siempre! 🍎📚








